Que terceras partes difícilmente son buenas es algo que, seguramente, casi todos pensamos. Que mucho dinero no siempre es sinónimo de un buen producto, lo comprobamos semana si y otra también en la cartelera de nuestro cine. Que una película basada en un comic sólo cumple la función de entretener es un axioma. Pero es que por mucho que intente justificarla, la última película de Sam Reimi sólo puede definirse como una aburrida y patética historia que defraudará tanto a los amantes del superhéroe como a aquellos que, sin ser simpatizantes del mismo, disfrutaron con las dos anteriores sagas.

Sin apenas acción y con unos efectos especiales que han sido más caros que visuales, la narración nos muestra un baturrillo de melodramáticas historietas que tienen un claro sabor a folletín. Y no se crean que el director ha tenido algo de decencia y sólo nos ha amuermado durante noventa minutos, nada de eso, ¡más de dos horas de insufrible tortura!

Durante la sucesión de anestésicos acontecimientos aparecerán dos nuevos personajes basados en el comic original (Veneno y el Hombre de Arena), sin embargo, al igual que pasó con el protagonista principal (Peter Parker), estos distanciarán bastante entre el papel y la pantaya.

A todo esto sumenle la rocambolesca transformación que sufre Spider-Man en manos del alienígena: le da por escuchar música Disco y creerse Benny Jill. Alucinante, ¿verdad? En definitiva, un auténtico desastre. Les he avisado.

Mis más sinceras disculpas al señor Mojón por el agravio comparativo pero es que me acordé tanto de él mientras veía Spider-Man 3…

x125a.cine@netandertal.net

jack@netandertal.net

El sello Motown de Spiderman

Cuántas veces hemos caído en el tentativo mundo de la creatividad y hemos comprado algo que, posteriormente, no ha superado nuestras expectativas. En estos casos, suele ocurrir que la campaña de publicidad es mejor que el producto anunciado. Pues, exactamente lo mismo ocurre con bastantes películas. El tráiler resulta bastante atractivo y aventura una historia que nos va a dejar, como mínimo, medianamente satisfechos. Sin embargo, la realidad es totalmente opuesta y te levantas de la butaca con la sensación de que acabas de ser atracado por una productora de cine. “El número 23″ me enganchó a través un interesante avance que me invitaba a pasar un par de horas embriagada de suspense pero, más bien, acabé borracha de aburrimiento.

El paralelismo entre la vida de un lector y el personaje protagonista del libro que está disfrutando dará pié a una espiral de obsesiones que acabarán con un final que raya la esquizofrenia. Uno de los mayores errores de la película es el tratamiento visual que muestra la historia literaria que lee el protagonista: el estilo artístico elegido, el de un comic, le resta todo el misterio al thriller y, por lo tanto, te expulsa de la narración.

Durante toda el guión nos encontramos con infinidad de trampas narrativas bastantes sospechosas: aún no entiendo por qué uno de los personajes introduce su dirección personal entre las hojas de un libro que intenta publicar de forma anónima; pero es que aún entiendo menos como en un hotel se encuentran la pared de una habitación llena de sangre y no sólo nadie llama a la policía sino que, años más tarde, la sangre seguirá ahí.

El final, como era de esperar, es bastante rocambolesco y cualquier estudiante de primero de Psicología puede sufrir un colapso mental bastante fuerte cuando lo vea. Por último destacaré la extraña asociación se que hace del número veintitrés con ciertos personajes históricos, cualquier parecido con la realidad es pura coincidencia.

Lo mejor de la película, sin duda, el trailer.

PD: ¡He vuelto del infierno y aún soy más maligna! ¡Temblad diretores de cine, temblad!

Leer te da más...

x125a.cine@netandertal.net

jack@netandertal.net

Sé que se estrenó hace más de un mes pero, debido a una serie de cambios laborales, ya no puedo acudir a los estrenos de prensa por lo que, como cualquier mortal, debo situarme en las salas de cine convencionales, a la vez que organizo mi tiempo, así que vi este largometraje un mes después de su estreno y, sinceramente, me pareció tan extraordinario que me sería complicado no hablar de él.

La esencia de su maestría reside en un argumento original transmitido a través de un buen guión y, algo que le hace aún más meritorio, no está basado en ninguna novela. Es por ello que no voy a desgranar la magia de la historia y, es más, recomiendo no vean el tráiler. Directamente, arriesguensen y vayan al cine.

Para no pecar de egoista, les daré algunas pistas, ¿vibraron con “El show de Truman”?, ¿disfrutaron con “¡Olvídate de mí!”? Si la respuesta es sí y, aún, no han visto “Más extraño que la ficción”, corran porque, como suele ocurrir en muchas salas de cine, lo bueno no siempre dura mucho (en Madrid sólo queda una sala que la exponga, en el resto vayan ustedes a saber). En fin, siempre nos quedará el vacío legal cuando la mala distribución nos impida pagar por lo que queremos comprar (que les voy a contar yo, que tras varias semanas buscando el CD de una banda sonora sin ningún tipo de resultado, me ví obligada a teclear sobre mi ordenador y ¡voilà! entoncés apareció…)

Sólo me quedar hacer un apunte más, ¿saben lo que más me gustó de la película? Algo muy simple: el protagonista se dió cuenta de que estaba vivo y, entonces, se convirtió en un héroe. Me gustaría intentar poder explicarles esa sensación a distintos hombrecillos grises que han pasado a lo largo de mi vida (compañeros de trabajo, ex-novio, conocidos …) pero sería imposible, ¿y saben por qué? Porque la mayoría son zombies y desean seguir siéndolo; prefieren tener una vida mediocre pero sin sobresaltos. Es por ello que le doy la enhorabuena a todos los Harold Crick que tienen el valor de decir lo que sienten, va por ellos.

x125a.cine@netandertal.net

jack@netandertal.net

Una pareja deliciosa

¡Suerte Deepa!

Mientras un gran número de amantes del cine esperan saber si una insulsa Penélope Cruz obtendrá la estatuilla de los Oscars como mejor actriz principal, una extraña minoría dirigimos nuestra mirada a la nominación de “Agua” como mejor película de habla no inglesa.

Dudo mucho que sea la ganadora (prometo en este blog que si fuera así publicaría mi foto dando saltos de alegría) pero, el simple hecho de que un largometraje de estas características haya llegado hasta Hollywood, me ha hecho feliz.

Como ya comentamos en este blog, Agua nos acerca a una triste realidad social que, hace décadas, era muy habitual en la India pero que, hoy en día, aún se sigue practicando (con ciertas diferencias) en los núcleos religiosos más radicales, según comentó en la rueda de prensa del estreno en España la propia directora Deepa Mehta: la marginación, humillación y maltrato hacia las mujeres viudas, (así como los matrimonios concertados entre ancianos y niñas, hechos que, hoy en día se siguen produciendo dentro de la ilegalidad, bien sea entre un anciano y una niña o bien entre dos niños).

Obligada a cambiar de lugar de rodaje (comenzó en Varanasi pero tras sufrir los ataques de los fundamentalistas hindúes continuó en Sri Lanka), también tuvo que cambiar también de protagonista (Nandita Das, que ya había trabajado con ella en “Tierra” y “Fuego, fue sustituída por Lisa Ray). Pero la adversidad no acobarda a las personas inteligentes y Deepa terminó su obra maestra: una película que cuenta con un excepcional guión, una bellísima fotografía, una delicada música, un trabajo actoral sublime (destacando la pequeña Sarala que, al no hablar ni inglés ni indio, aprendió los diálogos fonéticamente con la ayuda de un intérprete; eso sí que es digno de un premio a la mejor actriz y no otras tonterías…) Podría seguir enumerando las maravillas de esta película, como también lo podría hacer de su directora, por eso Deepa, ganes o no la estatuilla, tu película seguirá siendo la mejor.

Con ustedes, Deepa Mehta

¡Felicidades Pe!

Sin duda, este ha sido el año para la actriz Penélope Cruz; posiblemente, nunca se hubiera imaginado rodeada de tantos premios, nominaciones, agradecimientos, alabanzas y directores. Sí, ahora todos se pelean por tener el nombre de Penélope Cruz entre los créditos de sus películas. El último en mostrar interés por trabajar con la madrileña ha sido Woody Allen, quien ha confirmado que la Cruz será protagonista de su próxima película, y todo esto, sin saber si Penélope ganará finalmente la nominación a la mejor actriz en la próxima celebración de los Oscars.

Sin duda, es éste el mejor momento profesional de su carrera, ¡Felicidades “Pe”! Has hecho tu mejor papel: el de pasar por una buena actriz. Nunca tuviste dotes para la interpretación pero eso dió igual porque enseñaste chicha, y en España algunas actrices están para enseñar chicha, que es como una especie de bautizo artístico y, además, se supone muy intelectual. Por si fuera poco, te sacaste un novio muy pijo y con influencias, pero estamos seguros “Pe” que eso fue sólo una casualidad, al igual que en Estados Unidos, que casualmente estrenabas novio y película, pero como tú eres tan profesional, nunca pensamos que era una campaña de marketing, de verdad, “Pe”. A todo esto debemos sumarle tu belleza y, es que eres tan guapa, y las actrices deben ser, ante todo, guapas; te pareces mucho a Sofía Loren y eso es otra casualidad porque tú “Pe” no te peinas, vistes y maquillas igual que ella para que todo el mundo te diga que te pareces a la italiana, ¡anda ya! ¿Quién va a pensar eso “Pe”?

He leído varias biografías tuyas y dicen que has estudiado mucho: baile, danza, interpretación, jazz, etc. Y digo yo, “Pe”, que habiendo estudiado tanto y teniendo tú tantas dotes, dime “Pe”, por qué me da la impresión de que eres la misma en todas las películas. No te preocupes “Pe”, seré yo que no sé de cine; debe ser eso porque apenas me gusta Almodóvar (bueno esto lo tengo que decir flojito porque como me escuchen los entendidos de cine me miran mal), y yo “Pe” quiero ser un borrego más, que es mucho más fácil y cómodo. Y por eso, “Pe”, este borreguito te felicita. ¡Beee, beee, bee!

Nota: mis más sincera disculpa a las ovejas si se han sentido ofendidas por la comparación, es lógico y justo, pero, he tenido que hacer uso de este símil para que los humanos me entiendan.

Los inicios de Penélope en la serie

- Next »